Sólo pueden sin peligro darse por entero, aquellas personas que no pueden darse por entero, porque la riqueza de su alma consiste en una renovación constante, de suerte que después de cada entrega les nacen nuevos tesoros, porque tienen un patrimonio espiritual latente inagotable y no pueden revelarlo o regalarlo de una vez, del mismo modo que el árbol con dar entera la cosecha del año, no compromete la del año siguiente.El secreto y la sociedad secreta
G.Simmel
(Rescatando verdades de Teoría de la Comunicación Mediática.)


